31 oct. 2012

Quisiera poder decir las cosas de manera que algunas personas de buena fue que me leen me entendieran mejor. En esta página yo no hablo de política, mi propia disciplina, la que predico, es la que practico; cada loco con su tema, pero como es totalmente imposible separar la cascara del trigo sin que queden polvos en las manos; tengo que usar todas las herramientas a mi alcance para hacerme oír de ...
quien quiera o pueda hacerlo. Yo soy un eterno amante de, y luchador por la libertad, la justicia y la democracia pura, aqui, allá y en el otro lado. Yo no tengo ni jamás acepto tener compromiso alguno con partidos o grupos, mi único compromiso es con mis propios ideales; la realidad, la verdad, la pureza de sentimientos, la limpieza de conducta es mi amistad más allegada, lo demás va y viene de acuerdo a las circunstancias. Asi, muchos hombres de buena fe y sentimientos altamente nobles me invitan a sus grupos, lo que me llena de orgullo y satisfacción, pero al mismo tiempo alguna veces me veo en las más serias y dolorosas dificultades que me imponen, de una lado la cortesía y del otro la razón.
Yo no puedo darme el lujo de juntar mi nombre a una causa, a un nombre, a una idea que contravenga mis propios sentimientos y mis ideales, de modo que veces me veo en la disyuntiva de unirme por cortesia y agradecimiento a un grupo que me hace el honor, o de ser leal a mis sentimientos y no aceptar la invitación.

En los últimos dias esto se me ha acrecentado; individuos que predican sus opiniones contrarias a la tirania, y se permiten el lujo de cargar en su lista de amistades fotos y miembros pregoneros del comunismo o páginas del propio partido comunista de Cuba, so pretecto de respetar la libre expresion precisamente del tirano a quien combatimos por negarle ese derecho a nuestro pueblo.
Yo no se como llamar eso; pero si sé que allí donde un enemigo posa su planta, no cabemos los dos.
POR ESA RAZON AGRADECERIA QUE ANTES DE INCLUIRME EN OTRO GRUPO, SI EL QUE PRETENDE INVITARME,SIENTE EL MÁS MINIMO RESPETO POR MIS OPINIONES, QUE SI HA DE CARGAR CON EL FARDO DEL ENEMIGO, NO SE MOLESTE EN INVITARME
Y ASI LOS DOS NOS EVITEMOS UNA DESCORTESIA DE MI PARTE.

29 oct. 2012




ALBERGUÉ EN MI PECHO EL RECUERDO DE UN CAMINO.

Era de esos que uno encuentra en las distancias ajenas a su cuna, cuando por los senderos de la vida se aleja camino del horizonte andando en línea recta sin saber que la distancia más corta entre dos puntos es un arco, no una línea recta…y un poquito por eso aprendí.   Después de atravesar lagos, valles y montañas al otro lado del río me senté a descansar. Tomé una fruta que al azar cerca de mi cayó y en el deleite su dulzura refresqué mi sed. No se si dormí unas horas o días y mes, solo sé que soñando pasé allí el tiempo que reloj jamás marcó. Caminé despacio y miré a las distancias sin mucho pensar…..

El sol me decía que ya iba en descenso hacia las tierras del oeste, pero hacia el norte giraba yo.  Qué podía hacer sin brújula programada el norte frio se me antojó, y seguí la huella de algún fantasma disfrazado de oveja o de un sinsonte sin plumas ni fe, aunque los sinsontes apenas marcan las huellas así como el suelo me quiere guiar, pero uno cantaba burlonamente en las cercanías y se me antojó pensar en el. 

Al cruzar el río miles de peces muy coloridos me saludaban con sus colitas danzando leves el baile eterno de la flotación.  Yo nunca supe si eran seres del cielo o espíritus ciegos, pero los que al otro lado del río esperaban para cruzar calzaban botas de rojo y ocre, como los barros del fondo cierto que había en su lado, y las botas me atraían los ojos porque con ellas pronto esperaba verlos hundirse, pero los vi flotar. Nada dije, miro y aprendo, y eché a caminar. Allá a lo lejos se ve una sonrisa, camino a prisa, mis ojos viejos hoy, eran muy chicos, y no se si soy, aquel de entonces  o uno más listo, pero al querer recordar  hasta me da risa, limpié mis ojos con mi camisa  y casi me topo con una liebre que entre los yerbajos se me desliza y al elevar de nuevo la mirada, el mundo es llano, ya no hay sonrisa….Ya no hay sonrisa…

…Hoy yo recuerdo  de aquel camino, las azucenas que por doquier perfumaban las orillas del silencio y los pajaritos me llamaban la atención, pero mis ojos cargados de ausencias quizás, de otros mundos, de otra razones; o tal vez de un vida anterior que me ha llevado al recuerdo como corderito para que repare viejos recuerdos y los reponga al cuadro mismo que las distancias me hacen pintar dentro del pecho que se me inflama cuando me asaltan voces lejanas que pujan por mis plegarias… esas plegarias que un día cantaban los viejos cirios en el altar con sus llamitas que vuela y danzan, caliente llaman los corazones al altar.

No se si divago despierto o estoy soñando en medio de la noche larga de mil silencios, o la tarde rica bajo las ramas después del vendaval. No se. Nada se. Si acaso por mis ojos desfilaran en silencio las palmeras y las lluvias, los luceros que un día yo busqué, y si en el espejo de mis recuerdos me asaltan las memorias del ayer; solo sé que esta tarde, de mi lira brota una canción de la canción los recuerdos y de los recuerdos una vieja ilusión que renace, o de nuevo nace porque tal vez ya estoy muerto.


4 oct. 2012

Corazon de Sol



No, no habrá más sol en mis noches, ni lunas de mediodía

 las mareas cesarán de correr para reír

 y la brisa fresca sacudirá las palmas hasta verlas sonreír;

es la época sin dientes

 que el anciano profeta de las nieblas al humano le anunció....

 Si lo ves todo cambiado recuerda lo que fue ayer,

 porque después solo en la memoria serás hombre,

 agua en la lluvia serás como gota en el barril,

o nevada copa en silencio perdido no se yo como.

No se donde esconder mis cuitas si tú todas me las sabes,

 grandes, medias y chiquitas

las ansias se me confunden

 mientras en el mar se hunden

 las esperanzas del cielo;

naves que nadan y aves que emprenden vuelos

 todo se me hace rollo de entendimiento sin son...

canciones, rocas, razón..

.¿Qué le preguntan al cielo,

 los que van de ya final entrando en el cementerio?

 Nada, me abruman las horas y se me escapa la razón

 este dolor me devora y yo me arranco el corazón


3 oct. 2012

EL NAUFRAGO



NAUFRAGIO

Por Gilberto Rodriguez

 Las redondas olas sin crestas que recorren a ritmo de vals lento las extensiones del mar en verano arribaban a mis playas rodando juguetonas con las blancas y multicolores ostras que sonrientes las esperaban cual danzarinas sin alas a sus zapatillas mágicas, para jugar.  Sueños del amanecer que las auroras trajeron un día y que aún son conservados por las gaviotas del norte en sus plumajes de sal… La brisa sopla mortecina apenas moviendo las nubes y por las arenas de la isla una palmera se luce cual poema guardado en la tinta de una nueva pluma….Hay silencio. La vida de la islita es solitaria; los peces multicolores recorren en bandadas los corales en busca de refugio y de alimento, y las aves que desde arriba ven a los peces sin que estos las detecten, bien los cazan. Cristalina es el agua cercana y verde a la distancia, allá por donde se alejan los veleros cuando van por las rutas del pirata y la comba azul de cielo toca el agua sin mojarse… El sol se acerca al medio día y calienta un tanto la arenas de la isla, dándoles a las iguanas la idea de que se han mudado al Sahara. Me despierto al oír una tonada, yo que dormía tranquilamente sin saber si aún vivía o ya estaba muerto, flotando en mi destartalada chalupa desde que mi barco naufragara. Silencio había porque aquellas olas que así viajan en verano, ondulantes, lentas, largas, enemigas crueles del estómago del marino que invencible en la tormenta no sufre de mareos, y estas lo apabullan, no hacen ruido, más de pronto mis oídos se alertaron a una voz no se de quien, de donde y ni de como, podía en este océano cantar. Naves no había….debo estar delirando…. Pronto ya…el sueño me rinde, se acerca mi final.

Mi cerebro enfebrecido por las horas, los días y las noches flotando en ese oscuro azul vacío que es la superficie del mar sin esperanzas de vivir, me hacia ver grande….grande…grande mi vida. Las realidades de mi existencia se unían a galope tendido en el potro del orate para hacerme creer que todo lo fui, tuve,  amé y  allá tenia…

 El agua que no tenia era el licor y las aves que volaban por arriba eran faisanes que cazaba en mis predios y comía… un poco de locura eran mis horas y alegre navegaba yo y con la fresca brisa mis velas seguían impulsando mi velero…. ¡Cuan bella era mi vida es esas horas de locura!...Yo venia de conquistar los Siete Mares, los Polos con sus hielos y sus luces; los trópicos sonrientes y los humeantes montoncitos de piedras que hacen islas por donde ríen los volcanes mientras nadan, todo era mio. Mujeres, licor….. ¡Ah! y mis anclas, danzas de caderas sin dueños, guitarras dormilonas, y bandoneones que al moverse los tacones que retumban sin clemencia mientras que algún saxofón desde la orilla trasera del camino le adula a las olas de mis mares… es evidente que llevo el vino de la noche en mi cabeza….

Canta una mujer…

Estoy enloqueciendo… almirante de mi flota y de mis naves voy gozoso por los mares, voy soñando…soy feliz en mis adentros y si el mundo penetrara en mis sentidos me vería el rey de los marinos…. Piratas pasan y sus sables destrozo con mis manos limpias, puertos nuevos con mis blancas velas y anclas de amores que me conquistan por tantas noches, muelles de blancas frazadas que cubren cuerpos que amarme dicen; vayan las horas de besos grises, de besos verdes de amores muchos… vayan los puertos de mis conquistas y las propinas que esconden almas porque las damos por más placer. Sueño… Debo estar muerto; estoy delirando….¿Qué mundo es este, que sonríe?

 Pero deliro; tal vez ya muerto mi cuerpo allí en el bote yace y es el espíritu mio que al alejarse siente todavía sus carnes y cree que ama y es amado; cree que vive y ya es pasado…. Tal vez…. Tal vez el tiempo se ha detenido sobre una roca allá junto al faro y desde allí vigila mi alma que pasa.

Oigo una voz de mujer, una leve y distante melodía en la distancia… despierto al fin y me froto los ojos tratando de mirar a través del reflejo del sol sobre las olas y de mis sentidos que acelerados ven las cosas como ciertas, donde me veo como era y como sigo sabiendo que lo era, y vivo en el aplauso de los hombres y los brazos de las bellas mujeres por mi mundo de quijote y de aventuras.

 Una cola de pez se ve saltando a la distancia, después hay otra, y hay muchas otras y todas mías si las quiero, al fin dueño del mar ya soy. Pero las dudas de nuevo me asaltan… ¿Sueño?  Oh, estoy soñando; no, tengo fiebre, mi cerebro me engaña, mi nave surca el cristal bajo un sol fuerte, la sed me está empujando, mi mente anda en hamacas…

Se ve apenas con los ojos cerrados y las fibras del corazón vibrando un letrero que saliendo del fondo de los mares me reta: ¿Me cuentas si existen las sirenas?

El canto parece de mujer de voz sutil, y abro los ojos, leo, me burlo de mis propios pensamientos. Estoy loco ya, me digo; tengo mucha sed. Me mojo las manos para que mi cuerpo reciba un poquito de humedad y no morir deshidratado. Se acerca aún más la voz…

Aléjate, ¿no ves que estoy glorioso navegando por mis mares a velas, a solas, a la voluntad gozosa de las olas que me acunan con su amor y sus sonrisas? No te enamores de mí, le canto ya que su voz música es, pero cual toro embravecido insiste en correr hacia el torero.

 Me atrevo a cantar sobre la medio destruida borda, ya mi cerebro anda entre candelas, y acaso… ¿qué más bello que una princesita de una reino que ama y por amar pierde al ser amado y al mar se lanza?

No, Señor; ella no ha muerto, una ballena que pasaba y la oyó llorar por amor se la cargó y allá en la isla secreta de sus mares la enseñó a nadar, la adoptó y le fabricó una cola con la tela que una estrella del mar hizo en el cielo y se la trajo envuelta en una perla.

 No terminé la historia cantada cuando a mis espaldas sonaba una sonriente vocecita femenina:

 ¿Busca usted a alguien…?

Loco como estaba sin saber si era mujer, estrella o diosa un beso en mejilla le planté…

Mi sueño se hizo largo, muy largo…. y luego despierto allá la playa quise entender.

 Me cuentan las chicharras que fue mucho, que mi bote había llegado sin sus remos y mi cuerpo transportado por una sirenita había carenado a la playa en una tarde de verano, casi muerto.

 Una ostra que se me hizo buena amiga me contó que muchos escualos en el camino me atacaron, que ballenas y marsopas me rodeaban y que aquella sirenita allí entre todos, luchando contra sus propios amores del pasado, sus perseguidores insensatos de la aguas, los erizos que le clavan sus espinas y los golpes que las olas me daban contra las rocas firmes del arrecife, cargada conmigo que estoy algo pesado, y herida por mil dardos de las fieras de los mares y los aires, por la playa me cargó.

 Nació el amor. Creo que locura en mi beso descarado hubo; y locura en sus labios que empezaron a penar porque allí fuera donde el próximo beso yo le diera.

 Salvó mi vida, nació el amor; volaron las gaviotas mientras con el día claro en el cielo surgió un arcoíris cual collar de perlas de Mallorca y una vocecita con tono de ballena enamorada comenzó a tararear una tonada aquí a mi lado.

 Tuvimos frio. Esa noche allí en la playa cambió el viento, ella no podía vivir a mi lado fuera del agua ni yo al suyo bajo el mar, pero la distancia, tan cerca y a la vez tan difícil hizo de nuestro amor una sonrisa cruel para acercarnos… Las tormentas se multiplicaron, las arenas vuelan a diario y las olas a veces hacen muy difícil oír su canto y a ella difícil leer mis cuentos de princesitas y de luces de carnavales en el cielo y de danzas gitanas sobre la nube que nació en la flor.

 Y en medio de las espinas, los filos, las olas, las tormentas, las dentelladas de los monstruos marinos y las envidias nuestras dos almas unidas se pasean nadando alrededor de la isla, medio mar y medio arena; algo mio y algo suyo, y los dos un solo mundo…. Dos no más somos ya uno. Reyes del mar y de las penas, dueños de los reflejos de la luz sobre las olas, espíritus libres que sabemos nadar, flotar, cantar, amar… y de la princesita convertida en princesa y el marino aventurero nació en la isla de las blancas arenas y las caracolas que hablan, el amor más grande del reino de los mares….

Y un día sereno en que sobre las arenas, mojados, nos amábamos apareció en la playa un ser que era el Dios mismo. Por un momento nos miró

Se acercó sonriente, levantó la mano y nos indicó a las flores con su dedo al que vino a posarse una gaviota, o una nueva luna, tal vez.

Dios tomó mi mano y la unió a la de ella y sobre las dos manos nuestras unidas plantó aquella gaviota...

 Este es vuestro anillo, paloma le llaman algunos, para mi es un rosal.

 

 Juradme que os amareis hasta la muerte y más allá de la muerte cuando lleguéis a mi reino en el cielo. Juramos.

 Lo que Dios en el cielo une ningún hombre podrá separar

 Os declaro por mi fe, marido y mujer

 Y os doy esta gaviota como el signo de mi buena fe en vuestro amor.

 ¡AMEN!

Dejadme  dormir aquí en las arenas,  no quiero despertar.

Tengo fiebre en mi cerebro, deliro por la locura que me provocan el sol  y la sed

Debo estar muerto ya

En mi corazón hay paz

 

 

2 oct. 2012

EXPLORANDO EN SUEÑOS



 

EXPLORANDO EN SUEÑOS

Miré al cielo y lo vi muy lejos, miré al horizonte y me pareció a mi alcance, y miré al camino que me ofrece tres vías...quiero andar, levar las anclas de las naves de mi vida y partir hacia puertos nuevos, velas al viento, jarcias tensas y timón vibrante....pero solo soy una hormiga, frente al gigante calentador que es el sol. Me volví a derechas, regresé a la izquierda y me paré en el centro, he de escoger mi camino y todos me son ajenos, distantes sin nombres, ninguno me llama, yo los pretendo. Regresé a mi posición al centro sin decidir el rumbo y camino a tomar.... ¿Qué me preocupa?, -me dije, -la Tierra es un globo, no importa hacia donde me voy, mientras más me aleje, más me acercaré a mi puerto… ese mismo camino es el regreso, sin jamás volver la cabeza; de aquí no escapa nadie vivo. Me sentí un poco infantil y decidí jugar cantando con las memorias del segundo grado de la escuelita de mi pueblo chico: ¡A LA RUEDA!, ¡A LA RUEDA! ...y lo canté riendo.

 Recuerdos de mi infancia, maestras de oro, amigos de miel, momentos felices, barquitos de papel... Colón debió saberlo muy bien; pues por donde en camino recto transites, al punto de partida regresas...sin virar.  ¡Jajaja!

La Rosa de Da Vinci, para rabia de los envidiosos y salvación de marinos.

 Me viré de espaldas, tomé una pluma de aves y una rosa....NO, esa rosa es muy bella, pero no; dadme una Rosa Náutica, el camino me reclama.

Caminé de espaldas como cuando era cadete y practicaba para ser muerto a manos de otro cadete que no era mi enemigo pero estábamos retados a duelo por las barbas del profeta que no se moja las nalgas cuando lo barcos navegan, y debía atacar...

Caminé de espaldas, me miré en la brisa, no se cual de los tres caminos anduve porque se me fue la luz…

…no se si acabó la noche, se me hundió la nave, o mi sueño se le escapó a las horas......

 Me hundí en el mar, sin lancha ni remo, y comencé a subir, porque estaba hundido en un mar profundo y necesitaba respirar.  A fuerza de brazadas, pujando a mil fuerzas, rasgándole las entrañas al agua, que se me hacia no suave como, agua, si no duro como la roca en la montaña.....porque la montaña era...

 Se escapó mi hora, desperté aferrado al borde la cama, sudoroso y rojo, como quien mucho ha trabajado bajo un sol de infiernos....

Me limpié los ojos, me senté en la cama, miré al horizonte que ahora era mi ventana y cerré los ojos para ver esa imagen de mi cuerpo enfebrecido, o soñador, o en pecado, clavado en las horas, buscando en las distancias los caminos de futuro...

Creí que era mañana… Parece que he soñado