
Un OASIS en el DESIERTO
A TI, VIANDANTE que como el Quijote atraviesas montes, valles, llanuras y rios en procura del remanso que acalle tus deseos, refresque tus pies sobre el camino y serene el alma con silencios, he dedicado este Oasis. Y ha servido mis ideas; ha lanzado al cielo un suspiro de soledad, de soledad saludable, porque el silencio es a veces la parte mas agradable de una orquesta, la voz mas elocuente de un amante, la consejera mas sabia del destino. A ti he visto ya en las horas del silencio chillon que nos seduce, llorar de amor lejano, reir de ser tu mismo, beber del agua de este lago, y jugar con las arenas junto al infinito de un amor lejano que se mueve en silencio en tus recuerdos. A ti he ofrecido en este Oasis el crucero que separa a los humanos de las vias del ruido y la lucha de las gentes, del espiritu que llevas en tu vida....cual rosario colgando de tu pecho.

