4 ene 2011

EL ULTIMO GEMIDO

 EL ULTIMO GEMIDO

El joven piloto recién se había casado con la chica que siempre, desde los primeros grados de la escuela, soñaba un día conquistar; pero tuvo que partir porque su barco tenia un itinerario de pasaje muy definido...quince días redondos cada viaje.
"Perdona amor mío, que me aleje tan pronto de ti, pero tengo que cumplir órdenes..."
Un beso, un adiós lánguido y sentido, una puerta que se cierra y un taxi que esperaba sale raudo para el puerto.
Dos dias de navegación, unas averías en uno de los motores y el regreso forzado al puerto de origen.
¡Ah, qué buena dicha la mía!
Alegre como un chico con juguete nuevo corrió hasta la punta del muelle, buscando en la oscuridad de la media noche un taxi, casi a ciegas.
El guardián del muelle compadecido llamó por teléfono y le hizo llegar un taxi.
Chofer, por favor, quisiera comprar unas flores...
Claro, señor; ya le llevo a una florería que puede que esté abierta a esta hora.
Un ramo de rosas bien rojas, que se ven acariciadas de pronto. Un hombre feliz, un chofer que se goza en ver la alegría anticipante de su pasajero.
Propina generosa después del pago y a correr escaleras arriba.
Suavemente introdujo la llave en la cerradura para no hacer ruido.
No voy a despertarla hasta que sea con un beso, se dijo. Penetró en la sala, habiéndose quitado los zapatos, se quitó la corbata y la chaqueta.
¿Pero....? ¿Qué es ese ruido que viene de mi cuarto...? ...dos voces...gemidos que aumentan por segundos, un chillido. (¿?)
De un tirón abrió la puerta de su dormitorio. ¿¡No; Tú!?
¿Cómo has podido?
Un sollozo, un disparo, dos, un último gemido....
...después solo el gotear de sangre y lágrimas quebraban el silencio.
Mientras por la ventana se colaba una tenue melodía que parecía la lejana queja de un violín, o tal vez el llamado de la tierra.
Recogió las rosas del piso, se acercó a la cama, los miró silente por un largo y silencioso momento, tomó el crucifijo que colgaba sobre la cabecera de la cama y lo depositó entre los dos cuerpos desnudos, y depositó después las rosas sobre el pecho de ella.
Y solo el ladrido distante de algún perro guardián perturbó después el silencio de la oscuridad que le envolvió al ausentarse.

2 ene 2011

ESTAS EN MIS SUEÑOS

ESTÁS EN MIS SUEÑOS


Como si la noche misma
Guardado en su silencio
Diera a mi pensamiento
El tono de tu risa…
Como si las horas todas
Andando tras tus pasos
Trajera a mi regazo
La brisa de la aurora
Cargada de sonrisas, de besos, y de gloria.
Eterno juguetear de aves sin celos;
Oración que hace del mar
Camino al cielo.
Luz de tus ojos que me miran
Son las auroras de mis sueños
Sueños de ausencias
De tiempos idos
De nuevos campos por tus amores florecidos,
De risas muchas, besos y copas
De los jardines idos,
Pétalos de rosas
Ayer en mis andanzas de romances perdidos.

Sé que se me escapan las horas sin tus besos
Al tiempo que me roban
Aliento tus cantares
Se me llenan las ropas de tus ansias
Y no caben en mi pecho
Las sonrisas ni los besos
Que en mis  sueños
De tus amor
Reclaman.

Miro al sol
Miro a la luna;
Miro al reloj…
Una tras una
Las horas pasan
 Mi cuerpo grita
Mis ojos buscan
Mi alma se agita
Los pensamientos se me entrelazan
Las horas pasan
Mis sienes giran,
Giran y giran en derredor,
Buscan tus ojos
Y tu olor
Que los veleros del viento eterno
Navegando llevan
De puerto en puerto
Buscando el nombre de mis quimeras
Buscando el centro
Del pensamiento,
Donde se anidan mis primaveras
Para gritarle a todos
Frente al viento:
TÚ EN MI AMOR
ERES LA PRIMERA.

28 dic 2010

TRES BESOS

Don Gilberto 28 de diciembre a las 12:29
TRES BESOS
(Poema)

El primero beso que nunca nos dimos
colgado del cuello lo cargo como en un sagrario,
y aunque todos los demonios quieran lo contrario
lo guardo, lo cuido, y te lo ofrezco....sí, ese mismo.

El segundo beso que tengo en mis labios sedientos de ti, te ofrezco
de rodillas hincado ante el altar de la vida
¿No ves, que en mil pedazos, anda mi alma herida?
Aunque se que no te merezco.

Y hay un tercer beso
ese beso que nunca yo tendré
y estoy sufriendo por eso
porque ese tercer beso
de tus labios tal vez nunca tendré.

Son tres besos, tres besos solo son
el que viene, el que va, el que baila al dulce son
de las guitarras de cielo y los violines del jardín
es que mi vida para ti es un jardín
y sin ti anda `por el suelo....

Mis Noches paso pensando en ti
y me desvelo
ríos, canales, mares y ventizcadas
todos pasan por mi mente
pero nada, nada pasa tan candente
como el pensar que te quiero
¿Que quieres, divina mujer? Por ti me desvelo
la noche se me hace larga
la vida asi es muy amarga
y por qué te amo así no lo sé.
Tú has dicho, y has dicho bien
que en el corazón nadie manda;
pero tengamos o no razón
a corazón nadie lo calla.

El mio grita por ti
la calle y el mar no me llaman
me llaman tus labios
tus labios que con mis besos
me gustaría llenar
pero si nunca volverás a amar
a pobre vida tuya
porque tuya ya es mi vida
solo vivo para
en esta distancia querida
mi voz distante te arrulla,
como arrulla la paloma
desde el alero de techo
yo te elevo más que eso yo te arrullo hasta en el cielo.

¿Que por ti vivo y me encelo hasta del aire que aspiras?
Si, te busca en todo mi vida
te entrego al soñar mis ansias
y me acerco hasta tus pies
para dejar otra vez
junto al dios a quien por tu amor rezo
un rosario, un crucifijo, un amor puro que es
el que llevan mis tres besos.

La Tierra Es su Piel

La Tierra Es Su Piel

 by Don Gilberto
LA TIERRA ES SU PIEL
===============

Bronceado el rostro por el sol, el cuerpo flaco, los músculos tensos y
el paso torpe rezongaba el Juan. Debajo del sombrero de yarey, sus
ojos secos miraban fijamente a cada terrón de la roja alfombra que se
rajaba en surco ante el avance de la cuchilla del arado. Los cansados
huesos pujaban por salirse de sus carceleros pellejos, al tiempo que
un oscuro amasijo de hojas de tabaco se revolvia entre sus casi
desaparecidos dientes. Consuelo al pensar, mascullaba; ya que no
alimento a su cuerpo. Sus tendones expuestos a través de la curtida
piel, mostraban los razgos de piedra de una civilización de fantasmas,
que no de hijos de mujeres buenas. Los míseros remiendos de sus
zapatos, tierrafijos sobre el surco, ya cansados de hacerle ampollas
se conforman con abrirle en los tobillos grietas tan profundas como
los surcos que el arado tajaba en la tierra.

"¡Jala Curujey!" " Camina, Jaragán...condenao buey que no quiere
echar pa'lante, caray."

Unos pajarillos revolaban detrás del hombre y su arado, en busca de
los gusanos que quedaban al descubierto cuando la dura pala del arado
rajaba el vientre de la madre tierra.

"Condenaos pájaros, como chiban...menos mal que al menos me cantan
alguna veces."

La remendada y sudorosa camisa pretendia flotar con la escasa brisa
que le azotaba, pero el sudor se la pegaba al cuerpo. De vez en
cuando, entre grito y grito, aguijonazo y maldiciones a los bueyes,
dando tumbos sin cesar en su dura faena, se quitaba el sombrero y con
este pretendia remover el sudor de su cuerpo. Luego sacudia el
sombrero pegando de golpes contra el arado y, a veces, tambien,
golpeando con este sus muslos y caderas... si es que aún aquella
esquelética criatura tenia caderas.

Llegado al final del cuadro de tierra labrada se quitó de nuevo
aquello que para entonces era mas esponja que sombrero, pegó un fuerte
resoplido y miró a todo lo largo y ancho de su obra. "...ta bueno. Por
hoy ta bueno." Y se dió a la tarea de desenyugar a sus bueyes.
"....estos dos pobres brutos."
¿Brutos los bueyes?
Bruto el destino del hombre.

Allá por el bohio anda Juanico recogiendo leña para el fogón, su madre
quiere sancochar unas "rabujas" que recogieron de la otro lado del
conuco, - "pa' cuando el viejo acabe de arar se eche algo a la
barriga, que en estos dias anda mu' estragao."

"¿Y qué tenemos pa' comer hoy, mama?"

"Na, hijo; ahi estoy hirviendo unas rabujitas que recogi en la parte
del potrero pa' comerla con unos chicharrones que tengo ahi guardaos
del lunes, hijo."

Y en eso llega Juan.

"Viejo, anda pa' que saques un cubo de agua del pozo, que ya no hay ni
pa' beber."

Un poco mas tarde, las manos sin lavar aun, el sudor y la tierra
pegados al cuerpo cual nueva capa de piel, el sombrero de yarey
tirado por un rincón, comian, padre mujer e hijo, plato de latón en
mano, los misérrimos boniaticos embarrados con la manteca de los
chicharrones reciclados del lunes pasado. Juanico, ahora jugueteando
con el perro, le tiraba de las polvorientas orejas. Allá dentro de
los tres pobres estómagos los gases se contoneaban a ritmo de
guaguancó: "...esta noche hay fiesta."

"Te oí, viejo."

Las tres hamacas, colgando dentro de los respectivos horcones,
atravesaban de lado a lado la habitación; hogar, perrera granero y
cocina a la vez Oscura buhardilla desprovista de todo confort, pero
poseédora de un caudal humano de amor del que no hay mucho mas.

Por detrás de la loma comienza a esconderse el sol, con su cara de
sueños dorados aún por realizar. Realidad de luces que el hombre, por
mas que que se esfuerza, no ha entendido, ni entender jamás logrará.

Una suave y templada ventolina mece las ramas del platanal. La tarde
"cae", la noche llega. Valles, llanos y lagunas respiran aliviados del
calor, agradeciendo a las montañas haberles tapado el sol. Mañana
despertarán y la vida comenzará de nuevo.

Las gallinas cacarean mientras recogen a sus crias para subirse a sus
palos, el caballo relincha como para que sepan que esta vivo, y la paz
comienza a elevar su espiritu de amor y fé sobre los montes. El
guajiro vibra,

Pobres, desnutridos, abandonados de las gentes y hasta olvidados por
Dios a veces, respiran tranquilamente mientras contemplan las plantas
crecer.

"El Sin Tierra", le llaman a Juan. Trabaja la tierra, surca el terreno
y fertiliza la semilla con el sudor de su frente, pero no es dueño de
la tierra que cultiva, no le permiten disponer de lo que produce, solo
le dejan disfrutar de la onerosa tarea de arar y arar. El hacer el
trabajo es suyo, el producto de el trabajo que hace es de ajenos. Ya
no es libre. Quizás nunca realmente lo fué, pero ayer le alimentaban
sus ilusiónes, y eso al menos le permitia soñar. Y hoy hasta soñar es
penado. Libre es el sol que se aleja, la nube que vuela, el aire que
sacude las matas, el hombre no es mas.

Seductora la penumbra se extiende sobre la campiña. Las distancias se
acortan con la vista mientras que los trinos de las aves nocturnas nos
hacen olvidar viejos entuertos. El cuerpo del hombre es un montón de
huesos arropados apenas por unos enjutos pellejos que sacude la brisa,
al tiempo que lleva, en lo profundo de su ser, un alma que vive, un
corazón que ama, un cerebro que piensa, y un mundo que nadie podrá
jamás dominar...por más que aherroje su piel.

Por que, libre es el hombre en su albedrio. Cuerpo adentro.
Como las nubes del cielo y el agua de las lluvias; como el soplo de la
brisa y las corrientes del mar.

Juan tomó la guitarra de donde colgaba, se sentó en el desvencijado
taburete que habia heredado de su abuelo, y cruzándosela sobre las
piernas comenzó a rasgar las desgastadas cuerdas. Un viejo son,
aprendido de su padre se asomó a la noche:

"Valle plateado de luna, sendero de mis amores..."

Acunada su inocencia por la melodia, el niño se quedó dormido en el
suelo, a los pies de su padre. La pobre mujer se mecia en la hamaca
mientras el bueno de Juan, mientras colgaba la guitarra detrás de la
puerta se consolaba a sí mismo con una vieja frase aprendida:

"Mañana será otro dia."
----

Gilberto F. Rodriguez.
Posted Dec 14 2009, 05:28 PM in TEMAS SOBRE MI TIERRA

27 dic 2010

TU ERES UNA MENTIRA



Pena es que todo en tu vida es una mentira; pena es que te pasas la vida gritando contra la mentira, llamándome mentiroso y mintiéndome en todo. Es raro que me digas una verdad, al tiempo que clamas a gritos que odias las mentira, que no mientes nunca, que todo en tu vida es la más absoluta verdad.  ¡Sálvenos Dios! ….pena que solo tú puedes creerte y no quieres ver que los demás si lo ven, si lo saben, pero que una especie de complejo de soledad y de sentir miedo al rechazo te llevan a la creación constante de un ambiente de falsas aceptaciones de amistades y amantes que a la larga resultan ficticios porque en realidad todo lo que tú buscas es que te acepten, que te digan que te aman, que eres especial aun que por ello tengas que pagar con dinero, joyas, honor  y prestigio.
Pero ya es demasiado tarde en la vida para cambiar….  Pena me das, porque de veras te amo.    
Pena es que no sabes mentir ni cuando quieres hacerlo; pena porque la cólera momentánea te ciega los sentidos, y pena por que en ciertos corazones no caben el odio ni el rencor, ni la envidia ni la maldad. Solo la gracia de Dios y las virtudes que la fe nos regala. Y el tuyo es uno de esos. Pena, si, es lo que alberga mi corazón por lo que sufres, por lo que sufro yo por ti, por lo que sufrimos por tu terca tergiversación de valores.

Muy difícil es  de comprender como una mujer poseedora de tantas virtudes, bondades, talentos y fe en dios, así como cultura y experiencia en las lides de la vida social, humana y de amores, pueda por su decidida terquedad sacrificarse y sacrificar mi vida y un amor tan puro como obsesivo, por conservar un falso concepto de amistad tergiversada y la lealtad a un ajeno. Nunca podré entender yo que una persona sacrifique lo que más ha amado en su vida, su existencia, la existencia de quien realmente le ama y toda su felicidad hasta el punto de descender aquí al insulto, que considero muy por debajo de ella,  y luego creer que las culpas de su dolor no son las suyas.

Una palabra. Una sola palabra tuya era el precio de nuestras felicidades eternas...

Has llenado tus deliciosos labios de truenos y centellas, has dedicado poemas al rencor, has martirizado tu alma y le has mentido inmisericorde a tu propio corazón.
Ha dios juraste amarme eternamente, a mi junto a dios. pero te reservaste el más importante rincón de tu alma para la mentira, para el engaño, para mantener esos equivocados valores llevas atravesados al mundo por una docena de años y que no comprendes que es un amor frustrado, o que si lo entiendes pero no puedes aceptar que un  hombre te deje de adorar. Tu mente, tu egoísmo te exige que los hombres de adoren como a una diosa y sean todos los que a tus pies vengan. Tuerces así  los valores éticos y lo has hecho toda tu vida, solo que nunca te encontraste a un hombre como yo.  Y ese fue tu gran error.

Yo quise elevarte al cielo;  quise arrancarte de esos errores y dedicarte a amarme como me prometías una docena de veces cada día, y ser felices limpiamente los dos, pero secretamente tu no podías dejar la cadena atada a tus pies que por tanto tiempo y a tan alto precio arrastrabas. Y tenías por eso que inventarme unos amores que yo no tenía porque dedique mi vida por entero a ti.  Te convertí en mi mundo y les cerré todas las puertas a los demás. Pero la obsesión que nos cegaba convirtió mi vida en un  infierno y tu lo querías todo de mi, per eres incapaz de soltar esa cadena que cuelga de ti.

Hablas de tu odio a la mentira a cada instante, y me has mentido mil veces, y todo por conservar una simple mentira que cargada por trece años en tu mente ya sonaba como verdad.

Pero a mí no, a tus propias esas amistades que tú tanto quieres y que realmente detestan tu cadena y tú lo sabes, pero quieres vivir en la fantasía de que eres la diosa de los hombres.

Eres bella, buena, inteligentísima, extraordinariamente generosa, das la vida por los demás sin pensar que es sacrificio, la diste por mí a cada instante, pero no fuiste capaz de serme totalmente fiel.  y francamente no creo que eres capaz de ser fiel a ningún hombre, por sé bien que ninguno has amado como a mí.  Pero te crees la reina de la colmena y nunca nadie se atrevió a darte una lección.

Ya te la di. ¿Me insultas? ¿Me odias?  ¿Me ofendes?  Todo te lo perdono  porque sé que tu corazón ha amor, es solo tu terca cabeza que anida mucha soberbia.  Y porque tanto amor que me diste merece que te mime en lugar de usar tus propios odios y responderte con el mal.

Y el castigo en tus propios hechos lo están viendo aquellos a donde te arrimaste ahora, se te ha olvidado el pasado que es y ha sido con esas mismas personas, estas chillándome por tu honra y tu honor, y le estás mostrando al mundo que me estabas m mintiendo que seguías y ahora de nuevo públicamente lo haces, lo que yo sospechaba y me negabas de plano.
Ódiame más, no importa. Yo solo siento dolor y pena por ti, no por mí, ya mis heridas no cicatrizarán
Jamás,  pero al menos ya no puedes abrirme una más.

Te amé, te amo y te amaré, pero siento el dolor más profundo por tu fracaso, por tu tozudez, que por mi propio amor herido.

Tú, disfruta los placeres de unos videos más. Tal vez allá en otro mundo, después de muerta, aprendas algo de lo que yo te quise enseñar