10 dic. 2010

PRÉSTAME TU AMOR

PRESTAME TU AMOR

> General, Poesía — Gilberto @ 23:58


…nunca he aprendido a amar…

Mi amiga, por favor, préstame tu amor.
Yo quiero aprender a amar.
Amar como no aprendí,
amar como aman los dioses,
que he leido que esos si saben amar.
Por favor, guarda mi secreto,
yo nunca he sabido amar.
Siempre fué la fuerza bruta, la moneda, la premura.
Aqui un puerto alli un camastro,
allá una ojeada; “esta es mejor.”
Las brisas de los años baten mis cabellos
y los veo plateados ya,
los más ausentes y yo,
sin aprender a reconocer
eso que llaman amor.
Por favor,
préstame por un ratito el tuyo.
Tal vez yo aprenda un poco.
Quiero llegar a quererte
y nunca aprendí como hacerlo.
Mira, acércate un poquito a mi,
toca mis dedos -¡que ásperos son!-
y no quiero tus carnes lastimar,
no importa mi ayer,
solo quiero el tu hoy.
Tu piel me atrae
hasta la insensatez de las horas,
pero no sabria como tocarlas
sin lastimar…
tan torpe soy.
De niño solo vi horrores,
maltratos de machuría;
la hembra objeto de un goce,
un goce de solo un dia.
De mayor el mundo ajeno
bajo mis botas pisé,
la hembra fué lo del goce,
de lo demás yo no lo se.
Enséñame como tu amas
y de tí yo aprenderé.
Y si las lunas llenas
devuelven
a mis sienes la esperanza,
si la olas del mar regresan
en medio de la bonanza,
y si la tierra me envuelve
antes de poder amarte,
al menos que yo me lleve
el deseo de aprender.
So, préstame tu amor un dia
y enséñame como amar,
que si me enseñas prometo
devolverte mucho amor.
Vacia mi alma y vagando
cual espiritu en misterio,
de los cielos renegado,
del infierno que no quepo
de los puertos ya muy viejo,
y del amor, no se si puedo.
No. No se si puedo aprender a amar;
y sin embargo siento cuan mucho me atraes.
Glotonas mis carnes gritan
por acercarse a tus carnes,
pero las brisas me dicen
que aún no se navegar a velas.
Fuerza bruta guia mis pasos,
ayudame a descansar.
Descansar en tus brazos sin tener que pensar.
Si cornetas de barcos que me llamen a partir…
Sin prisa por llegar al cielo, yo al cielo ya no se ir.
Dicen que al amar se viaja por mares, aires y más.
Préstame tu amor
a ver si aprendo de una vez
por las alturas andar.
Deja que esta noche
me recline sobre tu pecho.
Déjame mirar ausencias de lo que pudo haber sido
y que encuentre en tus besos la paz y el amor que busco.
No, no me pidas que entienda,
entiéndeme tu primero.
Eres la diosa, yo soy tu siervo.
Déjame escalar allá hasta el trono
donde reclinas tus sueños y dame,
mujer una limosna de enseñanzas del amor.
 

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